Calidad del chocolate comercial o artesanal

In OPINION by Juan Pablo Crespo0 Comments

Por: Mileidys Nieves /  icoa1489@gmail.com / @ICOA1489

Las barras de nuestra infancia están llenas de azúcar, leche y poco cacao, con intenso aroma a vainilla. Fueron las golosinas que nos emocionan en cada regalo que recibimos de parte de amigos, familiares o simplemente conocidos.

En nuestras emociones siempre nos suele acompañar una barra de cacao mediante una taza de chocolate caliente o un vaso de chocolate con leche frío, es que nos reconforta el alma y nutre nuestro cuerpo. Ha sido un dulce chocolate que ha llegado a las masas perdurando en el tiempo en las pequeñas y grandes estanterías, en cualquier formato o presentación.

Hoy en día no podemos discriminar las golosinas de nuestra infancia solo porque la tendencia es comer y degustarse con un chocolate oscuro con altos porcentajes de cacao. Sobre todo marginar las marcas comerciales, por sus contenidos altos en lácteos, azúcar y grasas. Esto fue un tema discutido en la Feria del chocolate en Mérida en este mes de Octubre de 2017, entre algunos participantes y ponentes del evento.

Si haber vamos, los chocolates masivos se han realizado con insumos de calidad certificada no solamente por sus orígenes sino por los ensayos de laboratorio para garantizar la calidad en parámetros físico-químico, microbiológico y nutricional. Cada vez que se formula una barra o un producto achocolatado para consumo masivo no solo se analizan los números para temas de rentabilidad, también se evalúan la funcionalidad del producto y hacia quién va dirigido. Toda esta información está al acceso del consumidor final a través de una etiqueta, de ahí que la responsabilidad de comer y exceder el consumo de calorías adquiridos por unas cuantas barras, muchas veces recae en el consumidor y no en el fabricante.

Lo digo con total responsabilidad, mis escuelas de vida profesional fueron dos casas de chocolate donde se fabrican productos a base de cacao como Chocolates St. Moritz y Chocolates Krön, aprendí mucho con ellos. Además de visitar otras grandes casas como es Planta de Chocolate Savoy en Santa Cruz y Chocolates El Rey. Estas cuatro casas de chocolate tienen tecnologías, talento humano, capitales, niveles de producción y segmentos de mercados distintos, pero con un mismo fin, producir chocolate con cacao venezolano con calidad garantizada.

Por otro lado, los chocolates artesanales por su naturaleza no disponen en muchos casos de información vital del producto y aun así se venden o promocionan con “calidad” o “que son mejores que las barras golosinas”. Por supuesto el motivo aparentemente mayor es que disponer de esa información para estar contenida en el empaque es muy costoso, al igual que los ensayos de laboratorio. Acá finalmente ocurren dos aristas, una es que no debe compararse nunca una barra golosina, masiva o comercial con una barra artesanal, porque son conceptos totalmente distintos. Y la otra arista es que como artesanos del chocolate, no se garantiza a veces la calidad del chocolate por mero desconocimiento de las normas o por no tener una estructura de costos en el que se incluyan los gastos por ensayos de laboratorio.

En lo que mí opinión respecta, debo decir que hay lugar para todos en este mundo placentero del chocolate, lo importante debe ser impulsar el cacao nuestro y el consumo de barras venezolanas para consumo local.

Lo que me pregunto ahora, ¿habrá de todos los artesanos quienes garanticen la calidad total de sus productos? ¿Cómo lo hacen? Y lo siguiente, ¿qué entendemos por calidad de un chocolate?

  • Mileidys Nieves es ingeniero en procesos industriales y directora principal de Chocolatera Icoa 1489 CA.

 

 

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Pin on PinterestShare on LinkedInEmail this to someone

Leave a Comment