Canoabo: Cultura cacaotera renaciente

In OPINION by Juan Pablo Crespo

Por: José Vicente Hernández Autorino / jvicenteautorino@gmail.com

Canoabo, parroquia ubicada al occidente del Estado Carabobo, es un valle con características de bosque tropical, de clima húmedo y temperaturas tan cálidas como su gente. Su posición geográfica ha bendecido estas tierras con características de edafoclimáticas (de suelo y clima) óptimas para el cultivo de cacao. En esta Aldea al Lado de Agua Dulce, traducción al español de la palabra Kanoabo de la lengua Arawaka, el cultivo de cacao se encuentra ligado a su historia, desde hace más de 300 años, pasando éste a formar parte de su cultura y su idiosincrasia. Todo canoabero lleva en sus venas la sangre de ancestros que vivieron ligados al cacao de manera directa o indirecta y, por lo tanto, es importante reconocer la importancia de este preciado rubro para la comunidad de Canoabo. Entre las haciendas productoras de cacao más importantes de la zona se encuentran San Cayetano, Primavera y La Trilla, en las que hoy en día todavía se observan plantaciones productivas de más de un siglo de historia y tradición.

Sin embargo, durante la década de los 90’, el cultivo de cacao enfrentó situaciones perjudiciales de diversas índoles, obligando a los productores a abandonar parcial o totalmente sus plantaciones. Esta realidad dio paso al auge de la citricultura como pilar fundamental de la actividad agrícola de Canoabo (conocido por sus exquisitas mandarinas). No obstante, desde hace casi una década, ha habido un reimpulso para el cultivo de cacao, que ha despertado, de forma lenta pero firme, el interés en retomar este rubro como bandera para la comunidad. Lamentablemente, el largo período de abandono que experimentaron las plantaciones, limitando las prácticas agronómicas sólo al control de malezas antes de cada cosecha, dio pie a la disminución de la productividad de las haciendas.

A pesar de la situación descrita, existe una actitud positiva por parte de la comunidad en general y de los productores en particular, por recuperar y volver nuevamente productivos estos campos, de los cuales han salido cacaos con reconocimiento nacional e internacional debido a sus excelentes características de sabor y aroma. En este esfuerzo admirable, la comunidad y la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, Núcleo Dr. Félix Adam-Canoabo, han caminado juntos con una meta en común: recuperar la tradición cacaotera de Canoabo con una perspectiva de negocio adaptada a las características de la economía del siglo XXI. En este sentido, es importante resaltar que hace 13 años el Ing. Agr. José Gregorio Hernández (fallecido), facilitador de dicha casa de estudios, fue el pionero en hacer contacto con los productores de cacao de la zona y conocer sus realidades para trazar las primeras pinceladas de un sueño suyo, un plan para rescatar la tradición del Theobroma en estos parajes.

Vale decir que, después de una década, sus esfuerzos comienzan a dar frutos. Desde entonces, se han desarrollado diferentes trabajos con las comunidades referentes al cacao, que van desde aspectos agronómicos hasta culinarios. Incluso la Universidad está iniciándose como productora de cacao, para abrir un espacio de interacción para todos los involucrados con el rubro, en el cual puedan conducirse investigaciones y cualquier tipo de actividad inherente al rubro que permita el avance hacia una producción de cacao con visión integral y holística, en la que tienen cabida cualquier cantidad de ideas y emprendimientos que enaltecerán a la comunidad de Canoabo y la conducirán hasta el rescate definitivo de su tradición y cultura de cacao.

 

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