Cinco chocolates venezolanos del grano a la barra

In CACAO EN BOCA, Sin categorizar by Juan Pablo Crespo

Por: Rosanna Di Turi / @Rosannadituri
Fotografía: Javier Volcán  / @jdvolcan / Liliana Elías

 

Chocolates con cacaos de origen y trinitarios.

La propuesta criolla de Chocolates Franceschi

Desde 1830 la familia Franceschi ha consagrado sus esmeros al cacao en la Hacienda San José, en Paria, que data de esa fecha. La sexta generación, liderada por Claudia Franceschi, decidió elaborar chocolates artesanales con los insignes cacaos de esas cosechas familiares y comenzaron en pequeña escala. Cuentan con una maravilla de raíces profundas. Su padre y tíos decidieron comenzar la cruzada de rescatar cacaos criollos que ahora se reproducen en Paria junto con los trinitarios Río Caribe de la zona. Ahora, ampliaron su fábrica y tienen dos líneas: Fina y Premium. En cada barra se cuenta de qué cacao provienen y en qué porcentaje. La más encumbrada traduce la riqueza de tres cacaos criollos: Canoabo, Choroní y Ocumare.

En Twitter e Instagram: @Franceschichoco

Tabletas que expresan los tipos de cacao venezolano.

Los esmeros de Cacao de Origen

En el laboratorio de Cacao de origen en la Hacienda la Trinidad, se oficia un prodigio cotidiano. Allí, con cacaos de productores seleccionados de distintos lugares de Venezuela, se van logrando tabletas que expresan como cada tipo de cacao venezolano tiene atributos que lo distinguen.

En esta propuesta, creada por la incansable María Fernanda Di Giacobbe y donde está su hijo Bernardo Machado y el chocolatero Diego Ceballos, se ha creado una gustosa red que conecta a productores locales y chocolateros del mundo. En cada tableta cuentan el origen del cacao, su productor, el porcentaje y el chocolatero que los asesoró.

En Twitter e Instagram: @cacaodeorigen

Sabores que hablan de las regiones de Venezuela.

La propuesta de Herencia Divina

“Para este tipo de chocolates necesitamos que fermenten y sequen bien el cacao. Y por ello pagamos más”.

En enero de 2016, Miguel  Rodríguez y parte de su familia comenzaron a ofrecer los chocolates Herencia divina hechos desde el grano. Ya cuentan con varias tabletas distintas, que se concentran en cacaos de varios lugares de Venezuela y cuentan en sabores parte de la diversidad posible en este país con la variedad de cacaos finos más amplia del planeta.

Antes de lograr sus barras se fueron a distintas zonas productoras. Y los granos que eligen pasan por el necesario trabajo post cosecha. “Para este tipo de chocolates necesitamos que fermenten y sequen bien el cacao. Y por ello pagamos más”, cuenta Miguel. En su emprendimiento tienen una barra de Chuao gracias a una alianza con las artesanas de ese emblemático pueblo. Cuentan con una de granos de Macuare en Miranda y otra con Urama de Carabobo. También de Santa Isabel de Río Caribe y otra bautizada Sabores de mi tierra con un blend de granos de Sur del lago, Chuao y Río Caribe.

En Instagram: @chocolateriaHd

Un emprendimiento familiar con calidad A1.

El cacao de Canoabo en barras

Luis Morales decidió dedicarse a la tierra tras su retiro. Hace doce años decidió apostar por el cacao en las inmediaciones de Canoabo en Carabobo. Comenzó en lo que fue hace décadas una antigua plantación de cacao y recuperó una parte con cacaos de distintas procedencias.

Hace cinco años se sumó su hijo Rodrigo a esos esmeros. Obtenidas las plantas, se hicieron la pregunta ineludible: porqué no hacer su propio chocolate. Buscaron las máquinas acordes, buscaron cajas para fermentar el cacao y proponen el chocolate Canoabo, del que vigilan todo el proceso. “Seleccionamos las mazorcas. Las cosechamos. Fermentamos el cacao y hacemos el chocolate que aprendimos por ensayo y error. En realidad somos Tree to bar“, cuenta Rodrigo. En este esfuerzo familiar, logran un chocolate que se ofrece en distintas partes del país.

Twitter e Instagram: @chocolatcanoabo

Chocolates orgánicos 100% venezolanos.

Los poemas de Amanda en Barlovento

Amanda de García tiene más de 78 años y una vitalidad que contagia. A los 62, la artífice de chocolates Mis Poemas dio con el propósito que ahora la ocupa: primero sembrar cacao en Barlovento y luego elaborar chocolates desde la semilla y con máquinas que incluso ayudó a crear ella misma.

Con esas herramientas, comenzó a elaborar chocolates 75% de cacao, o el Barlovento fino con 60%. “Todos orgánicos”. Los tiempos recientes no han sido fáciles para esta iniciativa que puede preciarse de ser de las primeras From Bean to Bar (del grano a la tableta) en Venezuela.

En Twitter e Instagram: @chocolatemispoemas