Cojines florales del cacao, bellezas que anteceden a las mazorcas

In BUENAS PRÁCTICAS, NOTICIAS, Sin categorizar by Juan Pablo Crespo

Por: Juan Pablo Crespo / @juanpamark
Fotos: Liliana Elías

Son pequeños, delicados y transmiten tanto dinamismo como alegría, pero además son indispensables para la reproducción de los árboles de cacao y la aparición de las mazorcas. Así son los cojines florales del cacao, estructuras compuestas por un conjunto de diminutas pero fascinantes flores.

El cojín floral “se forma o se desarrolla en el tronco y en las ramas adultas del árbol, en la base de una hoja, alrededor de la cicatriz y en la yema axilar que queda al caer la hoja. Los cojines florales están formados por un conjunto de 40 a 60 flores”, explicó la ingeniero agrónomo Rosa Villasmil, investigadora de la Facultad de Agronomía de la Universidad del Zulia, en Maracaibo. “Por lo general de cada flor debe desarrollarse un fruto”, agregó.

 

La floración depende, entre otros factores, de las condiciones climáticas.

La floración

De existir un buen manejo agronómico, la primera floración se puede producir en el segundo año de vida del árbol Theobroma cacao, aunque generalmente se inicia al final del tercer al cuarto año.

Un trabajo de los también ingenieros agrónomos Álvaro Gómez y Gladys Ramos, denominado Polinización dirigida en cacao, dice que la flor en cuestión es pequeña, de diámetro variable (0.5 a 1.5 cm) y sostenida por el pedicelo de 1 a 3 centímetros de longitud.

 

“En la primera, el insecto literalmente cruza diferentes tipos de polen de cacao, originando así la hibridación”.

Según estos mismos profesionales de la agronomía, la floración igualmente depende de las condiciones climáticas, que se ve favorecida por, primero, temperaturas medias altas a > 23 grados centígrados (nocturnas que no sobrepasen los 27 grados) y, segundo, lluvias abundantes, dado que la producción del cacao está estrechamente ligada a la provisión de agua.

La flor del cacao está compuesta por cinco sépalos, cinco pétalos, 10 estambres y un ovario súpero. Los pétalos están dispuestos según Gómez y Ramos en forma alterna con los sépalos y presentan una forma muy particular, es decir,  son angostos en la base, luego se ensanchan y se hacen cóncavos para formar un pequeño capuchón de color translúcido.

 

Si se quita el cojín floral tras una mala manipulación de la mazorca, no volverá a nacer otra.

El corte de la mazorca, ¡cuidado!

Ahora bien, el cojín floral requiere de un cuidadoso manejo para evitar dañarlo, pues si se destruye nunca más volverá a salir otro, afectando en consecuencia la producción de las mazorcas de cacao.

“Mucho de nuestros productores en el país no tienen la formación adecuada sobre el manejo correcto de los cojines florales. En este sentido, en vez de utilizar una tijera de jardinería o cuchillo para cortar las mazorcas, las halan o les dan vuelta hasta desprenderlas, pero así pueden dañar los cojines florales”, describe Villasmil.

Aunque el cacao puede florecer todo el año, la investigadora dice que son dos los picos de aparición de los cojines florales, uno que va de abril a junio y otro que se inicia al comienzo del último trimestre del año.

Sobre la polinización de la flor del cacao, el proceso está a cargo de un insecto (mosquita) de la orden díptera, de la familia ceratopogonidae. La polinización puede ser cruzada o controlada. En la primera, el insecto literalmente cruza diferentes tipos de polen de cacao, “originando así la hibridación”, señala Villasmil. La polinización controlada, por su lado, permite el mantenimiento de la pureza del cacao. “Así lo practican, por ejemplo, en el Centro de Investigación de la subestación Chama, en Santa Bárbara del Zulia, donde protegen los cojines florales con una especie de embace al que le quitan el fondo y luego le colocan un tul muy fino. Posteriormente colocan de manera directa el polinizador, libre del polen de otra planta”.

Cabe destacar que en el cacao la transferencia de polen es delicada porque la naturaleza parece haber diseñado la flor para dificultar la polinización. El polen, por cierto, permanece viable durante tres días. Durante las horas de la mañana las flores están receptivas y gradualmente comienzan a abrirse durante la tarde, continuando el proceso durante la noche hasta completarlo justo antes del amanecer. Las flores que no son polinizadas caen en 48 horas.

Los cojines florales son estructuras especializadas que agrupan las flores del cacao, desde donde se desarrollan las mazorcas que contienen las semillas mundialmente anheladas por la industria chocolatera. Es importante el manejo adecuado de los cojines para no estropearlos.

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