Dejarse tentar por un ponche de cacao

In NOTICIAS, TALENTO HUMANO by Juan Pablo Crespo

Por: María Ángela Valbuena
Fotos: @luisalfredo_photo

Elgisa Fermín siente pasión por su trabajo como artesana del chocolate y ello se refleja en su ponche de cacao, al que bautizó como Tentación. “Siempre que lo estoy preparando digo: ‘cinco gotas de caldo de araña y un leve toque para el corazón’, como en la comiquita del Monstruo Milton”, bromea.

Graduada de Técnico en Sistemas, Fermín trabajó durante 17 años como cajera en un banco hasta que el cacao cambió su vida.

 

“En principio fue una adaptación, pero poco a poco fui viendo qué otros productos podían integrarse. La receta ha ido mejorando”.

“Tengo familia de corazón en el área de Cumboto, en Ocumare de la Costa (Aragua); ellos me adoptaron sentimentalmente y comencé a ir con frecuencia y me uní mucho al cacao. Luego acudí a la Escuela de Chocolatería de la Alba, me entusiasmó la idea de trabajar en algo que ya conocía”.

Un ponche cremoso con polvo de cacao.

La receta de la abuela

Fue entonces cuando decidió agregarle chocolate a la receta de ponche crema de su abuela y el resultado fue espectacular. Ya son siete años fabricando su ponche de cacao Tentación. “En un principio fue una adaptación, pero poco a poco fui viendo qué otros productos podían integrarse y fui acomodando la cosa; la receta ha ido mejorando, le he cambiado la base para aumentar la cremosidad y ya no trabajo con huevos; lleva lácteos en diferentes formas, polvo de cacao, especias y azúcar”.

El polvo de cacao lo compra directamente a los productores; de esta manera además de obtener un producto 100% natural siente que contribuye con los prensadores, que venden con mayor facilidad la manteca que el polvo.

La familia se une para su preparación,

De la cocina al salón de fiestas

El ponche de cacao que Elgisa preparaba para la familia y los amigos fue ganando adeptos. “Llegó un momento en que ya compraba dos cajas de botella porque los amigos me pedían. Luego surgió la idea de ofrecerlo para fiestas, de 15 años en botellas de 0,35 litros; yo decoraba la botella con pintura al frío y le ponía la tarjetica con el nombre: Tentación”.

Actualmente se vende en botellas de 0,75 litros bajo pedido y en algunos puntos de Maracay, Los Teques, Caracas, Trujillo y las islas Aruba y Curazao; además de los eventos que se organizan en torno al cacao y el chocolate, bazares navideños y de caridad.

Imagen fresca para un ponche exquisito.

Imagen en evolución

El ponche mantiene su nombre de nacimiento, pero la imagen gráfica -al igual que la receta- ha ido evolucionando y ahora, en lugar de los ojitos pícaros es un “culito de botella” ideado por Luis Alfredo González.

“Antes producía una caja al mes y entre octubre y diciembre preparaba casi 40 cajas, todo hecho a mano en mi casa con la licuadora. Lo bonito es que cada vez que me hacen un pedido me siento con mis hijos y ellos me ayudan, hacemos una línea de producción familiar, y entonces comemos pasapalos y estamos un ratico juntos. El ponche nos une, por eso es que lo amo tanto”.

Fermín explica que tarda un par de días en preparar su ponche de cacao y además prefiere hacerlo de noche: “Un día pasteurizo la leche, la desnato; al otro día hago la mezcla básica; no me gusta trabajar en caliente así que espero al día siguiente para licuar todo y ese mismo día se envasa, se etiqueta y se mete en las cajas.”

Es por ello que los pedidos al mayor deben hacerse con cuatro o cinco días de antelación; aunque siempre hay botellas de reserva para que los clientes no tengan que esperar mucho.

El ponche de cacao Tentación mantiene intactas sus propiedades por un año si se mantiene cerrado. Una vez abierta la botella debe guardarse en la nevera y puede consumirse hasta 12 meses después; así que si le sobró un poquito en diciembre puede guardarlo hasta la próxima Navidad.

Úselo también para empapar un bizcocho, preparar un delicioso café irlandés o en la preparación de cocteles.

El chocolate le viene como anillo al dedo al ponche.

Corazón de chocolate

El entusiasmo de Elgisa Fermín por el cacao salta en cada una de sus frases. “Me encanta la camaradería entre los que estamos trabajando con esto; el chocolate es mágico, nos une y nos mantiene eléctricos, todo el tiempo queriendo hacer algo nuevo y tratando de ayudar al resto, pendiente de lo que hacen nuestros colegas chocolateros”.

Sin embargo, ese mismo empuje y espíritu de cooperación es lo que echa en falta por parte del gobierno: más ayuda a los pequeños empresarios para que puedan llevar a cabo sus emprendimientos con éxito, salir al mercado y poder competir.

Afirma también que hay recelo hacia el trabajo de los artesanos: “Lamentablemente en Venezuela se piensa que un producto artesanal no tiene la misma calidad (que uno industrial) y es precisamente lo contrario, porque tratamos de hacerlo bien y le ponemos mucho amor, que es el ingrediente más importante”.

Actualmente Fermín está experimentando con coco y piña para lanzar dos nuevas bebidas a base de licor, mientras que su hija Adriana está haciendo un curso de repostería con el objetivo de sacar nuevos productos y montar su propio negocio. Desde Vivaelcacao les deseamos mucho éxito.

Para pedidos: Adriana Romero. Teléfonos: 0426-733.1692/ Elgisa Fermín, Teléfono: 0426-134.4780. Correo: ponchetentacion@gmail.com.

 

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