El chocolate, la dulce tentación de un placer culposo

In NOTICIAS by Juan Pablo Crespo

Evelin Antolinez / @eveantolinez
Fotos: Pixabay / Agencias

 De todos los placeres culposos, hay uno en especial que cuenta con una larga lista de adeptos. Se les puede ver merodeando detrás de las vidrieras, husmeando entre fogones, inventando excusas para caer y hacer caer a otros en la tentación, y la más de las veces, todos terminamos rendidos ante sus influjos.

 

El chocolate, una ventana para las emociones.

Otras, utilizamos el amor como pretexto para compartir ese “delito” y esperamos con ansias ese momento en que el enamorado o la enamorada, siguiendo la lógica de un ritual, se levanta, hurga entre una discreta bolsa y esconde sus manos detrás de la espalda, mientras con cierta ansiedad, la pareja cierra los ojos para participar del juego de la seducción. Sin saber a ciencia cierta de qué se trata, ya su olfato le ha dado la primera pista. Un olor dulce-amargo, con reminiscencias frutales o avainilladas se escurre del paquetito oculto y ya nuestro cerebro, y también nuestro estómago, saben por dónde van los tiros.

 

El chocolate y la seducción siempre han estado de la mano.

Luego, un sonido difuso evoca el discurrir de unos dedos lujuriosos que intentan abrir el botón de una blusa a la altura del pecho y nuestro corazón se acelera, las papilas gustativas se activan y entreabrimos los labios esperando el instante perfecto del contacto con ese manjar de dioses, llamado chocolate.

Y es que muy pocos se resisten a la tentación de un buen bombón o del cuadrito de una tableta, a pesar de que no falte algún detractor poniendo la nota disonante al decir que este untuoso alimento engorda o que produce acné, sin saber que un buen chocolate proporciona tantos beneficios a la salud como el más ardiente beso.

 

La tentación del chocolate, de las más difíciles para resistirse.

Este placer culposo o “Guilty Pleasures” como lo definen los ingleses, es un magnífico estimulante de la actividad neuronal en las zonas del cerebro relacionadas con el placer. Hay evidencias científicas del importante papel que juega el chocolate en la prevención del cáncer, en mejorar la salud cardiovascular, en la disminución de la presión arterial y hasta en la mejoría la visión.

 

A través del chocolate se puede expresar el amor hacia la otra persona.

Estas y otras bondades del néctar oscuro, solo la encuentras en el chocolate negro con más de 65% de cacao, por ser rico en flavonoides, antioxidantes, magnesio y teobromina, un alcaloide que estimula la producción de endorfinas, las hormonas del placer.

Por todo esto, sobran las razones para dejarnos cautivar por un bocadito de la pecaminosa chuchería, sobre todo hoy, cuando el planeta celebra el Día Internacional del Chocolate, sin olvidar jamás que nuestro cacao es el mejor del mundo y que estamos orgullosos del empeño que cada día ponen productores, artesanos y empresarios por mantener en alto el nombre y la calidad de este fruto que sabe a Venezuela.