De la semilla del cacao a la historia del chocolate

 

El origen del chocolate en el mundo viene ligado al descubrimiento de las bondades que otorgaba el cacao en épocas antiguas, cuando los aztecas en México trituraban la semilla y elaboraban una bebida denominada “tchocolatl”. Dicho brebaje fue ofrecido por los indígenas al conquistador español Hernán Cortés tras su desembarque en las costas orientales de ese país para el año 1519, como parte de un agasajo al creer que era la reencarnación de Quetzalcóalt, el Dios azteca que había prometido regresar a su tierra.

Bajo esta creencia los aztecas obsequiaron al español su bebida más preciada, compuesta por una especie de pasta extraída de la semilla del cacao y otras especies, que aromatizaban y ofrecían un sabor distinto a la preparación. Tan deliciosa y agradable resultó la bebida al paladar de los españoles, que tiempo después fue introducida y presentada en ese país, enamorando y seduciendo a reyes e infantas.

Lo que en un principio fue considerada una bebida exclusiva para las clases económicas privilegiadas de España, pasó lentamente a convertirse en un codiciado líquido entre todos los estratos sociales, cambiando incluso de pronunciación. Relata Ascensión Hernández en su libro “Chocolate: Historia de un Nauhatlismo” que la nueva bebida en boca de los españoles, se transformó del pronunciado “xocóatl” a “chocolate”, siendo hoy en día esta palabra de uso universal.

De acuerdo a Hernández muchas fueron las historias derivadas del chocolate durante su propagación en el viejo continente, entre ellas la prohibición de su consumo en lugares como la iglesia y su venta en tiendas y domicilios. Incluso, Robert Charles en su libro “Todo sobre el chocolate”, enfatiza que entre los años 1600 y 1700 el chocolate era un alimento de lujo sólo para realeza y los funcionarios de la iglesia que tenían poder, originándose así interesantes cambios durante este periodo.

“En el 1600 la gente comenzó a moler grandes cantidades de cacao en molinos, produciendo más chocolate y bajando el costo. En el 1700 se inventó un molinillo de chocolate a vapor, permitiendo que la fábricas pudieran hacer rápidamente toneladas de chocolate a un precio accesible”, menciona.

Junto a estos hechos históricos, se suman otros acontecimientos tales como la primera producción mecánica de chocolate en Barcelona (España) en el año 1777, la creación de la primera fábrica de chocolate en el año 1819 por el suizo Francois-Louis Cailler, la invención del chocolate con avellanas en el año 1830 por el suizo Charles Amédée y la producción de las primeras tabletas de chocolate por la empresa británica Fry & Sons en el año 1847.

Otros de los sucesos importantes que se suman a la fabulosos antecedentes históricos del chocolate fueron la creación del primer chocolate con leche realizado por el suizo Daniel Peter y Henri Nestlé en al año 1875, la comercialización de la primera barra de chocolate a precio razonable por la empresa Hershey en el año 1894 y la realización del primer bombón o chocolate relleno por los fabricantes belgas Neuhaus.

Desde ese entonces y hasta ahora, el chocolate ha sido reinventado por las fábricas y los artesanos, quienes le han añadido diversas especias y frutas secas, fáciles de conseguir en tiendas, ferias y salones de chocolate, a cualquier precio y en cualquier presentación. Hoy en día, expertos chocolateros y científicos de todo el mundo han confirmado que el mejor chocolate, es el que procede de las semillas del cacao criollo venezolano, que le aportan un sabor incomparable y único. Desde Viva el Cacao y bajo la orientación de nuestros productores, fabricantes y chocolateros, lo hemos ratificado, por lo que extendemos la invitación a explorar y descubrir las propiedades de la codiciada semilla desde nuestra vitrina informativa y educativa.

 

Por Joselina Rodríguez