Lauren Heineck: “No existe un alimento tan adorado como el chocolate”

In PROTAGONISTAS, Sin categorizar by Juan Pablo Crespo

uan Pablo Crespo / @juanpamark
Fotos: Cortesía Lauren Heineck / Pixabay / Jenny Summer Studios

 No es necesario que, como hoy, sea Día Mundial del Chocolate para que alrededor del mundo se hable del alimento de los dioses, pero la fecha tampoco puede pasar bajo la mesa cuando de uno de los productos más populares del planeta se trata. Y para rendirle honor al derivado estrella del cacao, una conversación con Lauren Heineck seguro sienta las bases para entender mejor, al menos desde su perspectiva, la magia e influencia que el chocolate posee hoy.

Heineck ha hecho del cacao y el chocolate su profesión. Puede decirse que su vida gira en torno a tan indisoluble dupla que se ha metido el paladar del planeta en un bolsillo. La vida le presentó varias opciones o caminos a seguir, pero al final decidió darle continuidad al chocolate, siempre presente en cada una de las etapas de su crecimiento, de una u otra manera, en menor o mayor grado. Ella es la creadora del primer podcast sobre chocolate: Well Tempered, en el que entrevista a mujeres del mundo ligadas a este alimento. De allí surgió luego el grupo en Facebook Well Tempered para profesionales en la materia. También tiene un negocio Bean to Bar llamado WKND Chocolate, con base en Colorado, en Estados Unidos.

 

“El chocolate despierta en nosotros algo seguro y reconfortante, y parece tener el don de hacer que los problemillas de una persona disminuyan”.

Antes de la entrevista con Vivaelcacao, Heineck se preparaba para viajar a Santa Fe, en Nuevo México (a unas siete horas en vehículo desde Denver, capital de Colorado y ciudad al pie de las Montañas Rocosas). Allí organizó un “campeonato” para mujeres en chocolate y cacao.

 

El chocolate contiene sabores, olores, texturas y además historias únicas de su origen.

“El chocolate es de todos nosotros y también como si fuera de otro planeta… pura magia. Además, el chocolate es y significa transformación. Cambia, igual que nosotros durante nuestras vidas, se puede decir que somos chocolate”, dice esta autocalificada hippy moderna de 33 años. Luego remata afirmando que “no existe un alimento tan adorado como el chocolate”.

Para la nativa de Maryland crear valor en las personas y el planeta a través del chocolate es clave, es una manera de estar conectado con la realidad del mundo actual. “¿Cuál sería tu huella si empezaras con tu barrio, comunidad, o con tus talentos ahora mismo?”, reflexiona.

Heineck es una autodidacta “con excepción a la ayuda del internet, unas llamadas con profesionales, y un tiempo con Dandelion Chocolate, en San Francisco, California, en el verano de 2012”. Ella afirma que sigue aprendiendo cada segundo con el chocolate. “Espero asistir algunos cursos de sabores, catando chocolate en el futuro, también a cursos de bombonería”.

 

Lauren Heineck quiere dedicarle toda su vida al chocolate.

Un don especial

-¿Por qué crees que como en ti, el chocolate despierta tanta adoración alrededor del mundo?
-Sin duda, el chocolate despierta en nosotros algo seguro y reconfortante, y parece tener el don de hacer que los problemillas de una persona disminuyan. Nos trae emociones, nos recuerda a los que amamos, y nos transporta a nuestras memorias más notables.

 

“Nadie hubiera pensado que miles de personas podrían fabricar chocolate y crear microempresas tanto en la India como en Nueva York y Argentina, básicamente con una sola máquina”.

-Usted ha viajado alrededor del mundo y conocido muchas marcas de chocolate… ¿dónde radica el éxito de una tableta?
-Empezaré contestando a esta pregunta con la respuesta siguiente: La paradoja del chocolate es que hay muchos “tipos” y casi te pasas la vida intentando reconocer cuáles son los buenos chocolates y cuáles no. Una tableta magnífica es ante todo la preferida de una persona, nada más. Para mí, tengo muchas expectativas, y depende de mí estado de humor, pero diría que un buen chocolate sabe a gloria e, incluso, puede hacer que me salte mis estándares de qué es un buen chocolate. En fin, si está bien ejecutado técnicamente y trasparente de origen, me enseña cosas y me hacer creer en las posibilidades, entonces es una buena tableta.

 

Un mundo de posibilidades pueden emprenderse a partir del chocolate.

Una ofrenda global

-El mundo gira en torno a muchos placeres, los viajes, la comida, el vino, los deportes, la danza, el arte, la ciencia… ¿por qué entre todas las posibilidades eligió el chocolate?
-Muy curioso que digas esto, porque este mundo me ha dado la oportunidad de probar y aprender muchas de las aficiones que mencionaste, como la danza (con 7 años), los deportes (a los 18), y la comida de vanguardia (ya de veinteañera). Pero la afición que me sigue atrayendo es el chocolate, y durante cada etapa de mi vida siempre ha estado ahí. Por fin en 2016 le hice caso y elegí establecerme en el cacao y chocolate como profesión. Veo en el chocolate la posibilidad de honrar el trabajo del planeta entero. Hacer chocolate no es un acto egoísta, es una ofrenda global… viene de la tierra, las manos que lo han sembrado, cosechado y fermentado, siempre será de un origen, de una historia propia, pero tengo la suerte de darle una nueva historia y también de pasarlo a otras personas, quienes lo tendrán como su talismán. De esta manera el chocolate es de todos nosotros y también como si fuera de otro planeta… pura magia. Además, el chocolate es y significa transformación. Cambia, igual que nosotros durante nuestras vidas, se puede decir que somos chocolate.

-¿Con cuál historia o experiencia humana te identificas más para dar a conocer lo que es el cacao y su producto estrella: el chocolate?
-La primera palabra que vino a mi mente era amor. No existe un alimento tan adorado como el chocolate. Si quieres darte más amor, más atención personal, comes un poco de chocolate. Si quieres impresionar a un ser querido, le das chocolate. Con esta verdad también hay mucho trabajo por adelante para enseñar a los consumidores dónde se puede comprar un chocolate bien hecho y que, sobretodo, envíen los beneficios a los que lo más se lo merecen. Estamos en un momento decisivo para la industria y el planeta, y ya iba siendo hora.

 

Las creaciones de Heineck, reflejo de su amor por el alimento de los dioses.

-¿Cómo se puede crear valor en las personas y el planeta a través del chocolate?
-Comenzar por donde estés y con las habilidades que ya tengas. Oigo en mucho de mis colegas el sueño de ayudar a las personas, a los agricultores, yo tengo ese sueño igual, pero en mi opinión es un poco ingenuo pensar que con la poca cantidad que yo hago (de momento), se pueda impactar un mercado internacional. Esto no es decir que compres cacao en malas condiciones o que te aproveches de la gente, porque siempre el compromiso hasta la integridad debe estar en tu plan de negocio, independientemente del tamaño de la empresa. ¿Cuál sería tu huella si empezaras con tu barrio, comunidad, o con tus talentos ahora mismo?

 

“El cacao venezolano lo he comido y lo he disfrutado un montón. Desafortunadamente, no he tenido la suerte aún de trabajar con él desde la semilla, pero su reputación sobresale”.

Historias para contar

¿Por qué crear el primer postcast sobre chocolate en el que entrevistas a mujeres conectadas al mundo de este alimento?
-Volviendo a la pregunta anterior, Well Tempered, el podcast y, justo después el grupo tocayo de Facebook, surgieron porque quería dar a la comunidad de cacao y chocolate algo de valor que yo no podía comprar. Mi empresa era enana, mis ingresos nada de nada, pero tenía mis propios recursos, manos y mente para innovar y emprender. No existía un podcast enfocado en el chocolate (ahora hay tres), no había una comunidad activa donde yo pudiera verme a mí misma reflejada en el espejo, es decir, las mujeres en el cacao y chocolate en su mayoría estaban ocultas. Espero poder estar en el mundo del cacao y chocolate para el resto de mi vida en una forma u otra, pero para mí es súper importante que pueda mostrar mi respeto y gratitud a los demás. Ahora este deseo se está realizando contando las historias de mujeres en el sector (en inglés, pero quién sabe cuántos idiomas podrían ser), por ejemplo las chocolateras, autoras, emprendedoras, managers de fincas, y las agricultoras (pronto le haré un homenaje a una mujer en Tanzania). Lo bueno es que hasta hace poco, pocas personas en la industria pensaban que éramos muchas -por ejemplo, los empresarios estadounidenses importantes Bean to Bar de los noventas eran hombres- igual que las juntas ejecutivas, pero estamos saliendo a la luz, y hemos mostrado que somos muchas y estamos por todas partes. Debo mil gracias a las que establecieron el camino y siguen haciéndolo, tal como María Fernanda di Giacobbe, Maricel Presilla y Dr. Carla Martin.

 

WKND Chocolate, en Colorado, Estados Unidos.

-¿Qué opina sobre el movimiento Bean to Bar que tanta pauta está marcando a nivel mundial?
-¡Me parece genial! Hacer chocolate es alquimia. Y el público se merece entender de dónde viene su comida y cómo se está procesado. Nadie hubiera pensado que miles de personas podrían fabricar chocolate y crear microempresas tanto en la India como en Nueva York y Argentina, básicamente con una sola máquina, o sea poca inversión comparado con las industriales. Ahora nos toca ver qué tal será la respuesta desde los consumidores y si muchas compañías pueden existir a la vez. Me siento muy afortunada de poder pertenecer a un movimiento que parece llegar casi a la cima. No significa que no tengamos mucho por adelante y mucho trabajo por hacer, sino que con ganas y juntos podemos cumplirlo.

-¿Ha trabajado con chocolate o cacao venezolano? 
-Lo he comido y lo he disfrutado un montón. Desafortunadamente, no he tenido la suerte aún de trabajar con él desde la semilla, pero su reputación sobresale. Mi deseo -más que la posibilidad de tenerlo- es que el país salga de la situación que está pasando. Pienso en los venezolanos cada día.

 

En cualquiera de sus presentaciones, el chocolate enamora con su lenguaje universal.

-¿Hacia dónde crees que se encamina el chocolate artesanal e industrial en los próximos años?
-Eso lo tendremos que ver. Lo que me preocupa es que no haya una línea distinguible entre los artesanos y los industriales. No hablo de tamaño, creo que algunos artesanos pueden hacer chocolate bueno con ingredientes de alta calidad a una escala más grande, pero no quiero que las marcas multinacionales se confundan en los estantes o ferias. Ya he visto un par de ejemplos, cambios de “packaging” que hacen que se parezcan mucho a los artesanos, o “rebranding” de iniciativas con mucho marketing que al final cuesta menos en mercado y daña más a las cadenas de suministro. Se supone también que algunos grandes intentarán comprar a medianas empresas mientras los consumidores se paran en la confusión de “cacao crudo”, “packaging”, mensajes de publicidad y tal. Por eso necesitaremos a los artesanos de verdad y a los educadores más que nunca.

El mundo celebra el Día Mundial del Chocolate, lo disfruta y lo comparte, en gestos de amor, porque eso es el rico alimento. Y como dice Lauren Heineck, “no existe un alimento tan adorado como el chocolate”.

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