Mariquita: un pequeño amigo del cacao

In BUENAS PRÁCTICAS by Juan Pablo Crespo

Por: Carmen Isabel Maracara / palabracierta (Instagram) palabracierta1 (Twitter)
Fotos: Daniel Escudero de Félix y xovesphoto en photopin.com

Son vivaces, bellas en su colorido que va desde la gama del naranja hasta el rojo carmesí, con pequeños puntos negros. Llamadas también vaquitas de San Antonio o de San Antón, chinita, catita; en otros países, forman parte de los pocos insectos que por su belleza se reproducen en motivos para niños, objetos de bisutería, etc.

Pero es que no solo por eso las mariquitas resultan atractivas, ya que son unas valiosas amigas de los jardines, gracias también a sus atributos de belleza: sus vivos colores alejan a depredadores, que asocian los tonos brillantes como veneno.

A su vez, señala el ingeniero agrónomo venezolano Álvaro Gómez Morales, que ellas permiten un control biológico de los áfidos (toxoptera sp.) que afectan las hojas, cojines florales, flores y chireles de la planta de cacao.

En general, tal como se indica también en el portal plaguicidas-y-alternativas.org, estos coleópetros de la familia Coccinellidae, son de gran importancia para “los agroecosistemas, ya que ayudan a controlar las plagas como áfidos, moscas blancas, escamas, cochinillas harinosas, queresas, insectos de cuerpo blando, huevos de diversos insectos, tetraníquidos y otras plagas… la mayoría son depredadores, tanto en estado adulto como en el larvario”.

Estos otros insectos forman parte del menú de las mariquitas, que tienen un apetito variable y son muy rápidas, sobre todo aquellas larvas que están tratando de conseguir la fuerza en los alimentos para volverse adultas.

Las mariquitas pueden controlar pulgones y otras plagas en jardines.

Multiplicar las vaquitas de José

Los beneficios de estos pequeños escarabajos para controlar los pulgones y otras plagas en jardines y plantaciones han hecho que algunos agricultores o, incluso, empresas, se dediquen a su reproducción para luego liberarlas en los jardines.

Así, Lancashire Wildlife Trust, una organización ambientalista británica, reveló en un reportaje publicado en abril de 2014 en BBC Mundo, que las larvas pueden ser enviadas por correo sin ningún inconveniente, ya que todavía no son capaces de volar. El vocero de la empresa indicó entonces que unas 100 larvas (no adultas que sean capaces de volar) podrían conseguirse en unos 70 dólares en ese país, las que al recibirse se liberarían en el invernadero o lugar donde estén los áfidos.

“Si tenemos en cuenta que una hembra puede tener más de un millón de crías nos daremos cuenta de por qué son considerados como insecticidas naturales”.

El representante de la organización británica, Mark Champion, aduce que estos bellos insectos son tan eficaces para controlar plagas como cualquier método químico, sin sus inconvenientes ambientales.

Y como vuelan pueden mudarse fuera de las plantaciones donde se desea que permanezcan para el control de plagas, Champion sugiere que se les coloquen casitas de madera para prolongar su partida, ya que así se resguardan de la lluvia, el calor, el sol.

Según se indica en wikifauna, una mariquita adulta puede comer más de mil plagas como áfidos durante una estación como el verano “y si tenemos en cuenta que una hembra puede tener más de un millón de crías nos daremos cuenta de por qué son considerados como insecticidas naturales”. A su vez, en el portal www.bayergarden.esse señala que las mariquitas en estado de larva pueden comer en 20 días entre 350 y 400 pulgones.

La liberación de las larvas de estos coleópteros (ya con 7 días de nacidas) debe realizarse entre las 7:00 y 7:30 de la mañana o después de las 4:30 de la tarde; se colocan en las plantas infestadas, cerca de los pulgones, pero no sobre ellos. El transporte de larvas o adultos se puede realizar en frascos, en donde tengan su alimento natural como hojas o tallos de plantas infestadas con áfidos.

Las cantidades a liberar en el campo varían según el grado de infestación, pero van de desde uno o dos adultos por planta a cinco por planta en infestación baja a moderada y de un adulto o tres larvas por metro cuadrado.