Osorio: Deben definirse reglas básicas para el comercio de nuestros chocolates

In MERCADO NACIONAL DE CACAO, NOTICIAS, Sin categorizar by Juan Pablo

Juan Pablo Crespo / @juanpamark
Fotos: Pixabay / Liliana Elías

El establecimiento en Venezuela de reglas básicas para el comercio nacional e internacional de los chocolates venezolanos permitiría la entrada al país de nuevos capitales, que a su vez ayudarían a aumentar la capacidad industrial e incrementar las hectáreas de cacao sembradas. El planteamiento corresponde a Carlos Osorio, licenciado en administración, asesor en materia de gerencia, finanzas y conferencista, quien explicó cómo cree él puede hacerse sostenible el negocio chocolatero.

Además de recomendar la promoción de las denominaciones de origen (como la que tiene Chuao) para fortalecer la presencia de marca del alimento de los dioses, indicó que es necesario agrupar a todo el sector chocolatero venezolano alrededor de una organización que permita trazar estrategias comunes y tenderle una mano a todos los protagonistas de la cadena achocolatada nacional.

Osorio, también profesor en educación integral (ULA), suele decirle a los chocolateros que es  el momento de pasar de la pasión por el sabor al romance por el negocio.  Se requiere “mezclar el gusto por el saber hacer chocolate y aderezarlo con generar procesos financieros, productivos, administrativos y de mercadeo”.

Para él, la semilla de cacao puede ser una herramienta para la generación y distribución de riqueza.

“De los costos al mercadeo, una visión técnica del negocio chocolatero”, una de sus ponencias.

 

El cacao venezolano es materia prima ideal para chocolates de alta gama.

Mirar otras experiencias

-Crisis y oportunidades siempre han ido de la mano… en este contexto, ¿qué análisis hace de las oportunidades que en el emprendimiento con chocolate existen hoy en Venezuela?
-Hay productos y servicios que han permitido apalancar nuevas formas de generar y distribuir riqueza, tal caso de lo que se ha venido haciendo en Perú con la gastronomía, o Colombia con su café, o Uruguay y Argentina con sus carnes, igual potencialidad percibo del tema del cacao y del procesamiento de todos sus derivados. Son miles de familias, de pequeños productores, que están incrementando los cultivos, manteniendo la genética y la calidad de las técnicas de cuidado de las plantas, ellos son el principal eslabón de la cadena, y los precios que ha alcanzado la materia prima les permite una cierta rentabilidad que da sostenibilidad al negocio. Seguidos en el eslabón están los procesadores, los chocolateros, desde los artesanales hasta los industriales, que se han enfocado en la calidad de sus productos, en generar excelentes sabores, en diversificar la oferta de productos, en diversidad de presentaciones, aderezos adicionales, además el número de procesadores ha crecido a un ritmo vertiginoso. Sin duda la etapa siguiente será mirar a los mercados foráneos, exportando los excedentes y generando divisas para nuestra economía. Veo adicionalmente, y de eso es parte Viva El Cacao, una cercanía de los chocolateros, eventos permanentes, que terminarán en unificar estrategias para abordar el tema de la exportación.

 

“Hay que aglutinar en un gremio a todo el sector chocolatero, ello redundará en unir esfuerzos, trazar estrategias comunes, apoyar al productor, al artesano, al industrial y a la cadena de comercialización”.

-¿Qué consideraciones deben tenerse en cuenta para hacer del chocolate un negocio sostenible en el país?
-Los incentivos, que necesariamente no es proteccionismo, por el contrario, definir reglas básicas para el comercio nacional e internacional de nuestros excelentes chocolates, eso permitiría la entrada de nuevos capitales que ayudarán a aumentar la capacidad industrial y las hectáreas cultivadas. De forma adicional hay que promover la denominación de origen, sobre ello hay mucho trabajo adelantado, ello le dará la presencia de marca que apalancará nuestros productos chocolateros. Hay que aglutinar en un gremio a todo el sector chocolatero, ello redundará en unir esfuerzos, trazar estrategias comunes, apoyar al productor, al artesano, al industrial y a la cadena de comercialización, un esfuerzo direccionado, hará en suma sostenible el negocio.

-¿Cuáles son los errores más comunes que deben evitarse en el negocio de los alimentos, específicamente del chocolate?
-Sin duda los cortes de disponibilidad de insumos, pues ello culmina en perdidas de mercado y de oportunidades de negocios. El otro tema es el precio, estamos en un período complicado, y debe hacerse el esfuerzo de mantener cercano a los nichos de mercado las distintas presentaciones.

-¿Qué no debe faltar en un buen sistema integral de costos cuando de chocolate se trata?
-Medir la capacidad de producción, los costos están asociados al precio de los insumos, a los gastos generales, pero sin duda a la capacidad real y certera de producción, tenerla presente permite planificar los volúmenes de producción, compras de insumos y la interacción fluida con el mercado, es fundamental.

 

El chocolate puede convertirse en un producto bandera del país.

 

Remar en equipo

-¿Qué recomienda usted a la hora de la identificación del mercado de chocolate?
-Colombia tiene su Juan Valdez, que resume el esfuerzo de miles de familias agrupadas en asociaciones de productores, cientos de procesadores y comercializadores, es decir, todos remando a un mismo puerto. Sin duda lo primero es unir, lo siguiente es identificar mercados y estrategias para ir abarcando sus anaqueles, en una visión “in crescendo”, para que sea realmente sostenible, y sin duda potenciar el esfuerzo de trabajar en la calidad de nuestros productos, mucho de ello hacen los maestros chocolateros de todas las casas comerciales.

-Muchos artesanos tienen la creencia de que los productos que elaboran deben tener un precio más alto solo porque son artesanales, ¿qué cree usted?
-El precio implica desarrollar ante todo su estructura de costos por el “método estándar”, además comprender los conceptos de costo, el de precio y el de valor. Podemos tener bajos costos, pero la percepción de valor de los sabores obtenidos, la calidad del chocolate, podrá marcar un alto precio por su producto, sin embargo, el mercado marca la aceptación, si el precio es distante del consumidor, sin duda habrá una baja en los precios… El tema del precio merece en estos momentos análisis permanentes, pues la inflación, la baja disponibilidad de materia prima son factores que pueden afectar la capacidad productiva, y en eso enfocamos nuestras asesorías de negocios, en dar soporte técnico al negocio chocolatero, al panadero, a la producción culinaria en general, incluso, al sector cervecero artesanal. Somos pioneros en esa materia de costos en el país. Siempre digo a los chocolateros que es momento de pasar de la “pasión por el sabor al romance por el negocio”, hay que mezclar el gusto por el saber hacer chocolate, y aderezarlo con generar procesos financieros, productivos, administrativos y de mercadeo que sean soporte de la lógica de cualquier negocio.

Para Carlos Osorio es clave la puesta en práctica de reglas bases para el desarrollo del comercio nacional e internacional de los chocolates venezolanos, de amplio margen de crecimiento tomando en cuenta la calidad genética del cacao venezolano. La unión del sector también debe ser otra de las estrategias a seguir.