“Sin agua no hay cacao”: Janeth Gutiérrez

In NOTICIAS, Sin categorizar by Juan Pablo Crespo

Juan Pablo Crespo / @juanpamark
Fotos (Cortesía):  José Rafael Rivero / @jrafaelrivero

En el mundo es archiconocido que uno de los mejores cacaos del planeta crece en Aragua, estado de Venezuela ubicado en el centro norte costero del país. Pero en los últimos tres años, la falta de agua, las plagas y los incendios han afectado significativamente la producción, especialmente en el municipio Costa de Oro.

La advertencia fue realizada por la presidenta de la Asociación de Productores y Procesadores Artesanales de Cacao (Aproarca), Janeth Gutiérrez, quien explica cómo los tres problemas se han cruzado para afectar la producción de cacao en la zona y quien, además, nos recuerda que sin agua no hay materia prima para el chocolate ni para los derivados del cacao.

 Así por ejemplo, “los incendios en Ocumare de la Costa han devastado muchos sembradíos de cacaos, por lo que la producción ha disminuido. Sin embargo, lo que en realidad lo ha complicado todo ha sido un ataque de plagas que afectó el tronco del árbol del cacao y que causa lo que se conoce como muerte súbita”.

Pero para entender mejor el comportamiento de las plagas es necesario mirar qué está pasando con el agua. En este sentido, Gutiérrez dice que en buena parte  de Ocumare de la Costa el cacao no se está regando adecuadamente porque existen problemas con los canales destinados para tal fin. “No se está regando bien el cacao, y cuando el cacao no se riega como debe ser entonces se crean condiciones que favorecen la aparición de plagas”. La productora alerta entonces que “sin agua no hay cacao”.

El cacao de Aragua, el mejor del mundo, pero afectado por la falta de agua.

Leña para el fuego

Para Gutiérrez, las previsiones del caso no se tomaron a tiempo y en consecuencia los árboles de cacao que se secaron y se convirtieron en leña por la misma falta de agua; leña que a su vez sirvió de combustible para los incendios que se han presentado a los largo de los últimos tres años (2014, 2015 y 2016). “Se han quemado entre 16 y 20 hectáreas de cacao”, especifica Gutiérrez.

Una de las haciendas quemadas fue la de Gutiérrez, que según ella fue consumida por las llamas en un 99%, hacienda situada en el sector Aponte del municipio Costa de Oro.

Describe Gutiérrez que se está regando por inundación o por gravedad, utilizando para ello el río La Trilla, cuyo caudal, en parte, es desviado, “pero hoy parte del caudal ha disminuido y se complica así el tema del riego”. Agrega la presidenta de Aproarca que los canales de riego son “de la época de la Colonia” y que para colmo han sido afectados por las vaguadas.

Gutiérrez cree que una alternativa para el problema del agua es la construcción de pozos profundos, aunque “lamentablemente son muy costosos para los campesinos. Además, si se coloca una bomba, se la roban”.

Apunta la productora aragüeña que pese a todos los inconvenientes, son varias las haciendas que están en proceso de recuperación.

Producción en baja

Al consultar a Gutiérrez sobre la producción de cacao en Venezuela, señala que la misma ha estado bajando paulatinamente desde el año 2000. “Hoy debe estar ubicada entre las 13 mil y 15 mil toneladas al año”. Manifiesta en este orden de ideas que en el occidente del país, por ejemplo, la moniliasis ha tomado auge y “provocado que muchos productores cambien a otro rubro de ciclos más cortos y de mantenimiento más bajo, como el plátano”.

Con todo este panorama, la productora cree que es necesario tanto en Aragua como en toda Venezuela realizar un trabajo mancomunado entre el Gobierno, los privados y los productores involucrados para con visión de largo plazo mejorar en el tiempo la producción y productividad de nuestros cacaos.

Gutiérrez es una apasionada del cacao venezolano.

Amor, palabra clave

Gutiérrez es, por lo demás, una enamorada del cacao y el chocolate venezolano, de hecho, imparte cursos o talleres de, por ejemplo, bombonería fina y artesanal. “El cacao no es solamente un arte, es una tradición, es cultura, es color, es sabor; porque tenemos el mejor cacao del mundo, el de Venezuela”. Para ella, y según se puede leer en su blog La Tienda del Cacao, compartir la cacaocultura tiene un solo secreto: el amor. “Y es que para enseñar el arte del cacao se necesita entrega y pasión”.

Esa misma entrega y pasión se requiere de todos los sectores del cacao en Venezuela para cercar los problemas que afectan a nuestros cacaos, como los presentes por la Costa de Oro, en Aragua. “Venezuela tiene los mejores cacaos del mundo”, enfatiza Gutiérrez. “Y podemos tener también chocolates de talla mundial”, subraya luego.