Mercedes da Silva / @dasilvamercedes

Fotos: Cortesía Enrique Egaña/Liliana Elías

“Estaba diseñando un huerto escolar con la doctora Marianela Herrera y la Fundación Bengoa. Cuando observando la talla de unos niños en una escuela de Caucaguita, en el estado Miranda, me di cuenta de que la lentitud al escribir se debía probablemente a la falta de nutrientes. Entendí que parte de la solución estaba en los súper alimentos particularmente en el Amaranto o Caracas, ya que es el único que contiene en sus semillas los 20 aminoácidos que necesitamos los seres humanos.  El problema era cómo administrarlo y el medio idóneo era el chocolate, de ahí nacieron los Super chocolates”. Así cuenta el agricultor Enrique Egaña Walis cómo dio con una ingeniosa alternativa para combatir la carencia en los niños y en todo el que lo necesite.

En busca de una solución 

La creatividad de Enrique Egaña se pierde de vista, es tan magnífica como su laboratorio: un inmenso jardín en pleno corazón de la ciudad de Caracas en donde se vale de la noble naturaleza para encontrar soluciones casi mágicas, infalibles.

El agricultor de 58 años, quien se auto define agro-chef, comenta que movido por la emergencia alimentaria que sacude a nuestro país  se propuso desarrollar una línea de súper chocolates.

Al indagar sobre su inspiración para combinar alimentos funcionales con chocolate nos muestra un artículo de la BBC que data de 2013 en el cual se señala con ejemplos y estadísticas de diversas organizaciones que gran parte de los venezolanos dice comprar menos alimentos, un tercio de la población admite que come menos de tres veces al día y 15% considera deficiente su alimentación.

Resulta fácil entender el ímpetu y vocación hacia el cuidado de la salud de este agricultor autodidacta una vez que explica que cursó y aprobó 4 años de medicina en la Escuela Razetti de la Universidad Central de Venezuela. Sin embargo,  durante sus estudios de gastroenterología en el quinto año de la carreta se contagió gravemente de hepatitis, lo que lo llevó a cambiar de rumbo y dedicarse al campo como ganadero y agricultor.

Del café al cacao

Originalmente abocado al mundo cafetalero, Egaña dicta en la actualidad talleres de agricultura urbana en su comunidad en el este de Caracas. Al tiempo que cultiva en su casa y en dos haciendas ubicadas en el estado Mérida la variedad de café más costosa del mundo, el café Gheisha. Estudioso del área e investigador nato, Egaña asegura que toda la tecnología que se emplea en el sector cafetalero es igualmente aplicable al cultivo de cacao por diversas similitudes entre los rubros.

Luego de tres años de haber incursionado en área del cacao, el agricultor cuenta que fue Silvino Reyes, productor e hijo de los famosos Humberto Reyes y Lilian Capriles (escritores del libro El Cacao en Venezuela) quien le introdujo en este mundo donde ha aprendido todo lo referente a su siembra y cultivo. “También tomé clases semanales durante 6 meses con Rubén Darío Carreño y luego estuve tres semanas en Cacao de Origen bajo la tutela de Diego Ceballos” añadió.

Este  entusiasta chocolatero también cursó un diplomado en la UCV para especializarse en la materia, el programa Bean to Bar promovido por María Fernanda Di Giacobbe y avalado por la Academia Vasca, estudia análisis sensorial y participa en la agenda 2030 de USB enfocada en el sector cacao.

Con el objetivo de ser un profesional interdisciplinario, Egaña también se formó como piloto comercial de drones para la agricultura de precisión, aplicando simultáneamente en su trabajo sistemas de información geográfica que integran el uso de satélites con la información suministrada por los drones para el estudio de suelos según los requerimientos de cada cultivo.

Combinaciones súper poderosas

“Yo vi en el chocolate la forma de administrar mis súper alimentos” asevera Enrique Egaña, justo antes de enumerar los 5 alimentos y las propiedades por las cuales los seleccionó para vincular al chocolate que también es considerado un alimento funcional con múltiples beneficios.

Según el agro-chef, el amaranto es el único vegetal que contiene los 20 aminoácidos que necesita el ser humano, la chía posee una alta concentración de ácidos grasos omega 3 y omega 6. También optó por la cúrcuma por sus propiedades  antiinflamatorias y anti cancerígenas, así como el kale, planta rica en antioxidantes que se da fácilmente entre los cacaoteros y el ají picante, rico en capscina, anti tumoral y anestésico que induce la liberación de endorfinas. Egaña recomienda usar estas plantas  como sombra temporal de plantaciones incipientes de cacao y como sustento económico mientras estos árboles rinden sus frutos.

Por los momentos Egaña se encuentra en la fase de diseño de empaques y trámites legales para el lanzamiento de sus productos, los cuales pretende ofrecer en dos presentaciones: una caja con 350 gr de café recién tostado para armonizar con 150gr de sus chocolates para los cuales ha conseguido originales diseños de súper héroes y otra versión de estos chocolates con inclusiones en trozos para picar y compartir.

Actualmente Egaña Wallis elabora sus súper chocolates a partir de chocolate oscuro 70% de origen carenero superior y criollos de Táchira. Para información, asesorías o pedidos pueden contactarlo en instagram a través de sus redes sociales @enriqueganawallis o su e- mail enriqueeganawallis@gmail.com.

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