Una asociación para dignificar a los cacaocultores de Paria

In EL NEGOCIO DEL CACAO, Featured, NOTICIAS by Juan Pablo Crespo

Yuly Carreño

Numerosas son las necesidades de los productores de cacao de la región pariana y muchas las ganas de satisfacerlas. Pero a la vez, son pocas las acciones que han surtido efecto para cambiar la realidad. Y cuando en lugar de disminuir las dificultades aumentan, entonces es momento de buscar opciones.

La organización es la vía por la que han apostado varios gremios en esta región ubicada en el nororiente venezolano. La Asociación de Productores de Cacao de los municipios Benítez y Libertador del estado Sucre, Asoprocabelib, es uno de ellos.

En un intento por transformar las condiciones de quienes hoy en día trabajan el cacao de Paria, se han agrupado para dar a conocer sus principales inquietudes y promover acciones que beneficien  a los cacaocultores.

La iniciativa está liderada por Félix Rojas, con una experiencia de más de 40 años en el sector agrícola y ganadero, y cuya sapiencia le ha permitido un mejor tratamiento del fruto, principal sustento de familias en poblaciones como El Pilar, Tunapuy o Yaguaraparo, entre otras.

En Paria el robo de cacao puede representar hasta un 50% de la cosecha.

Robo de cacao  

Asoprocabelib agrupa a unos 300 productores agobiados por diversos problemas. El robo del cacao es de los más graves. En algunos casos, se pierde más del 50% de la cosecha.  Pero aunque el tema de la inseguridad en las fincas es muy frecuente, no es el único que les preocupa. También está lograr que se pague un precio justo del cacao al momento de la comercialización. Esto permitiría mejorar la calidad de vida de los productores y ese es el norte.

Para ello buscan eliminar la venta del cacao en baba, porque consideran que fomenta el robo y reduce las posibilidades de un pago adecuado. “Para algunos es fácil, vienen, tumban varias matas de cacao y lo ofrecen muy por debajo del precio real; el ladrón ya sabe cómo actuar y vuelve constantemente a robar nuestras haciendas”, expresa con preocupación Félix Rojas.

Algunos productores se ven seriamente afectados por este tipo de hechos. Rojas recuerda, por ejemplo, a un trabajador de 95 años a quien el hampa le arrebató su cosecha impidiéndole llevar medicinas y comida a su esposa, quien se mantiene en cama desde hace más de 20 años. “Cuando vemos este tipo de condiciones infrahumanas nos conmueve”, agrega.

Con un precio justo para el cacao, ganan todos los sectores.

Precio justo  

Desde su punto de vista, cuando al productor se le garantice un precio que sea razonable, este se sentirá más motivado y en consecuencia el arrime del producto e incluso el proceso de fermentación será más óptimo.

“Si trae por ejemplo, cacao fermentado, el F1, y hay un pago excedente por kilo, es un incentivo porque ya él sabe que eso le va a generar mayores ganancias; de igual manera nosotros como asociación tenemos el objetivo de garantizarle a la empresa que lo compre la calidad del producto”.

El cambio fundamental que persigue Asoprocabelib se resume en una mejor retribución a la labor del productor. Por esa razón, sus miembros están en contra de todas aquellas circunstancias que lo impiden. La falta de instalaciones adecuadas para la venta y el beneficio del cacao son algunas de ellas.

Pero la informalidad del precio por la acción de los intermediarios es lo que más les está afectando. Félix Rojas hace énfasis en prácticas improvisadas que se valen de las necesidades del productor, para ofrecer un precio muy por debajo de lo que realmente merecen.

“Esa es una de las cosas que queremos atacar con esta asociación, sabemos que nos va a llevar tiempo porque hay muchos vicios, pero no es imposible. Debemos ser productores que nos consolidemos económicamente para hacerle frente a todo lo que estamos viviendo, hacer las cosas de manera diferente, que se haga justicia y se reivindiquen nuestros derechos”.

A su vez, insta a los agremiados a creer que es posible lograr los objetivos que se han planteado, porque así “las futuras generaciones se lo van a agradecer”.

“A veces hay en el productor la extrema necesidad de vender, dice agregando que al llegar la época de cosecha algunos hasta “hipotecan” su cacao y se lo garantizan a determinadas empresas a cambio de beneficios que si bien no son justos, les ayudan a cubrir sus carencias.

En Asoprocabelib se unieron productores de cacao para defender sus intereses.

Estructura de costos  

Aunque lograr un precio justo es una meta difícil de alcanzar, una pregunta es clave. Hoy en día, ¿cuánto cuesta producir un kilo de cacao?  El presidente de Asoprocabelib Félix Rojas, está consciente de que establecer la estructura de costos es vital para la comercialización del rubro.

Desde su finca, en el pueblo de El Pilar, resalta ciertas situaciones que considera bastante injustas. “No puede ser que vengan y nos digan -este es el precio que yo pago-, sin saber todo lo que nos cuesta, hay productores con haciendas en zonas alejadas que para poder hacer la faena les cuesta y no se les puede pagar igual, si queremos que esa gente siga en el campo debemos buscar políticas para que se sientan a gusto”.

“Nuestra idea es que los productores coloquen su cacao directamente a la industria”, dice convencido. Para lograrlo, es necesaria una mayor rigurosidad en el control y manejo del rubro. Y es esa precisamente la visión de Asoprocabelib, comenzar a ver las cosas desde otra  perspectiva, que redunde en mejoras como vialidad, educación y asistencia médica, tan demandadas por los habitantes de las comunidades cacaoteras.

Los secaderos son calves en el tratamiento del cacao en Paria.

Situación país  

Sin duda, es un panorama repleto de obstáculos el que enfrentan los cacaocultores de Paria y la actual coyuntura económica venezolana en nada contribuye. Al igual que está ocurriendo con otros sectores, la inflación obliga a replantear la dinámica del campo.  

El alza continua del precio de insumos y herramientas necesarias para el cultivo es ya costumbre para los productores. “A nosotros nos obligan a trabajar y pagar en bolívares, pero a comprar todo en dólares”, se lamenta.

Reyes Marcano, también integrante de Asoprocabelib, añade que otra de las intenciones del gremio es crear un sistema de seguridad social para que los trabajadores del campo puedan tener una jubilación digna. “El campesino cuando se pone viejo pareciera que se vuelve invisible, una carga, pero desarrollando todo lo que queremos es posible cambiar esta realidad”.  

Dentro del aspecto productivo, Argenis Cabrera, también miembro de Asoprocabelib como técnico asesor, se enfoca en un tema fundamental: la capacitación. Cree que a través de la asociación será más fácil lograr el apoyo de diversos organismos para la asistencia técnica a los productores.

Tan importante como esto es el levantamiento de las cifras de producción, un trabajo que asegura ha venido realizando dentro de las comunidades. De acuerdo con los números que maneja, en el estado Sucre se producen unas 9.000 toneladas de cacao al año, de las cuales 3.000 provienen del municipio Benítez.  

Esta cantidad, que lo coloca en el primer lugar de producción, se la atribuye a la extensión territorial. pero también a su intensa actividad agrícola, que incluso lo ubica como el primero de toda Venezuela en producción de tubérculos y raíces como ñame, ocumo, yuca y auyama, entre otros.

Ventajas favorables que pueden ser aprovechadas en mayor medida, aunque para ello haya que superar tantas trabas. Pero tener claras las metas es un avance. Conscientes del difícil panorama que se avizora, los integrantes de Asoprocabelib no se han quedado solo en palabras.

Su principal logro hasta ahora es haber impulsado la creación de una ordenanza municipal que proteja al productor de la inseguridad y les garantice un precio justo del cacao.

La iniciativa es digna de otro texto en el que desarrollaremos los principales objetivos a lograr; mientras tanto, Reyes Marcano, vocal de Asoprocabelib, señala que la idea es “regular la compra  y comercialización del rubro cacao y pechar con sanciones a quienes evaden impuestos que sean reinvertidos en beneficio de los habitantes de  las comunidades”.

Así, Paria se debate entre una larga lista de problemas y un cacao que ha sido aclamado más allá de nuestras fronteras. Pero como decía el filósofo griego Platón, “el comienzo es la parte más importante de la obra”, por lo que de aquí en adelante los resultados vendrán con esfuerzo, perseverancia y sobre todo voluntad.

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