Juan Pablo Crespo / @juanpamark
William Curley es uno de los chefs de repostería más reconocidos de Gran Bretaña. De hecho, en 2013 ganó el MCA (Master of Culinary Arts), el máximo galardón otorgado a los chefs en esta parte del mundo, convirtiéndose en uno de los siete maestros de pastelería británicos. Curley, en conversación con Vivaelcacao dijo que «Venezuela produce una de las mejores semillas de cacao en el mundo».
Curley hace chocolates que son famosos por su frescura y perfil natural, usando ingredientes de la más alta calidad. Ninguno de sus productos contiene aditivos, colorantes o conservantes. En lugar de abrumar el sabor del chocolate, dice que prefiere respetar y destacar su origen al combinarlo con sutiles sabores. Ahora trabaja exclusivamente con Amadei, uno de los más renombrados y mejores fabricantes de chocolate en el planeta que, a su vez, se abastece con cacao venezolano. «Muy rico, afrutado y profundo en sabor», describe Curley sobre su experiencia con el chocolate venezolano.
El escocés y cuatro veces ganador del Best British Chocolatier; galardonado por The Chocolate Academy, comparte algunos consejos para los que entran en el mundo Bean To Bar: «Sea dedicado, trabaje duro y obtenga todo el conocimiento que pueda». 

Pionero británico

Después de alcanzar el conocimiento y el éxito, Curley abrió su primer «bar de postres» del Reino Unido en el centro de Londres. Ahora sus chocolates, pasteles y postres se pueden adquirir en las tiendas más prestigiosas de la capital británica.
Este pastelero también ha sido galardonado con el Premio Próxima Generación, que reconoce a aquellos que han hecho una contribución significativa a la industria mediante el entrenamiento a nuevas generaciones de chefs.
William ha escrito tres libros: El primero, Couture Chocolate, publicado en 2012; Libro de cocina del año. El segundo libro: Patisserie, se emitió en 2014 y, el tercero, Nostalgic Delights, se lanzó en el otoño de 2016. En cuanto a este último, se trata de un viaje que es básicamente sobre su vida profesional a través de diferentes períodos de su carrera, a partir de su infancia, y también sobre la historia de la pastelería y el chocolate.
¿Cómo puede usted definir sus chocolates?
-Mis chocolates se caracterizan por ser frescos y naturales, y están hechos solo con ingredientes de la mejor calidad. En lugar de un abrumador sabor a chocolate, siempre me gusta que éste ocupe su puesto de honor con combinaciones de sabores sutiles.
-¿Cómo ha sido su experiencia con el cacao venezolano y qué piensa de nuestro producto?
-Estoy trabajando exclusivamente con Amedei, un pequeño productor toscano de chocolate Bean to Bar. Ellos sólo utilizan granos de cacao de América del Sur o del Caribe. Venezuela produce unos de las semillas de mayor calidad en el mundo. El chocolate de Venezuela con el que he trabajado, siempre ha sido muy rico, afrutado, con mucha permanencia y profundidad de sabor. Por supuesto, cuanto mayor sea la biodiversidad del suelo donde se cultiva el cacao, mejores características tendrá el sabor del chocolate. Aprender, aprender, aprender …
-¿Como un artesano del chocolate, cuáles son los dos consejos que le gustaría compartir con alguien que desee entrar en este negocio?
-Fui entrenado como un chef pastelero antes de introducirme en el mundo del chocolate. Esto me dio una base formal, las habilidades básicas y la comprensión de los ingredientes. Mi consejo para cualquiera que desee entrar en la industria del chocolate es que obtenga una buena base sólida en su trabajo. Busque trabajar en negocios de una alta calidad y consiga ser entrenado por los mentores que respete. Sea dedicado, trabaje duro y acumule tanto conocimiento como le sea posible. Para ser el mejor en lo que emprenda, continúe aprendiendo: No hay límite para mejorar sus propias habilidades y su comprensión.
– Háblenos de su tercer y último libro, Nostalgic Delights … ¿De qué se trata?
-Este libro trata mucho sobre mi trayectoria por el oficio. El libro comienza con mis versiones de barras de chocolate y mis creaciones de cuando yo estaba creciendo, luego se orienta hacia las diferentes épocas de mi carrera así como a la historia de la pastelería y del chocolate. Es muy personal en muchos aspectos.
Wiliam Curley aprecia la calidad del cacao venezolano. Su éxito profesional tiene una estrecha conexión con los aromas, sabores y texturas que nuestras semillas de cacao ofrecen. Para Curley, un entrenamiento continuo es la clave para mantener intacta la calidad en el mundo del chocolate y la confitería.