Por Liliana Elías

Cualquier negocio que implique alimentos va más allá de una transacción comercial. Los involucrados terminan siendo todos los que consumirán el producto. De ahí la importancia de aspectos como trazabilidad que garanticen la inocuidad.

Pongamos un ejemplo: Chocolates el Rey es el principal exportador de chocolate de Venezuela. Esta empresa no solo ocupa un departamento entero de sus oficinas para sacar y mantener vigentes todos los permisos, licencias y registros necesarios para realizar la maratónica tarea de exportar. Sus niveles de calidad  la han llevado incluso a saber de qué región y de qué finca se obtuvo el cacao de determinada tableta, y así poder enfrentar cualquier riesgo posible ocasionado a los consumidores dentro y fuera de Venezuela. Ese es el deber ser.

Sin embargo, exportar cacao venezolano es una tarea tan compleja como engorrosa de principio a fin: ya sea para obtener un permiso o simplemente para acceder a  cifras que deberían ser del conocimiento público, todo es un dilema. La única manera de tener una aproximación de cuánto se exporta es a través de lo que muchos denominan «los espejos», es decir, ya que el país de salida no muestra estos números, se deducen a través de las cifras que emiten los que recibieron nuestro grano. Así fue que supimos que, según el portal trademap.com, para el 2.018 Venezuela  exportó un total de 11.000 TON de cacao por un valor de 29.000.000,00 USD (Valores aproximados).

¿Dónde se quiebra el correcto manejo del tema Exportación de cacao  y chocolate en Venezuela? ¿Por qué países como Ecuador, principal productor del grano en Latinoamérica y garante de sus protocolos sanitarios, otorgan permisos tan rápidamente, (antes de tres días) mientras que en Venezuela resulta tan engorroso?

Para muchos, la burocracia de cada ministerio da pie a la presunta corrupción y desconocimiento de muchos funcionarios sobre el tema. El resultado no puede ser otro más que el esperado colapso a la hora de realizar una operación que en cualquier otro lado del mundo sería tan usual como beneficiosa para la economía interna.

Para ahondar con propiedad en el tema, Vivaelcacao entrevistó a  Isaac Guillén, directivo de la Asociación Venezolana de Profesionales de Aduana y Comercio Exterior, Avpace, y director de All 4 Customs.

  • A su juicio, ¿Cómo se desenvuelve el área de exportación de cacao en Venezuela? 
  • El cacao venezolano ha presentado un interesante crecimiento en los valores de exportación. Sin embargo, del valor total del rubro, un alto porcentaje está representado por cacao en grano, lo cual implica un ingreso bajo en términos monetarios debido al poco valor agregado que se le da al producto.
  • Cuáles son los principales puntos de recepción de nuestro cacao en el mundo?
  • Los principales importadores de nuestro cacao en grano son:
  1. Japón
  2. Estados Unidos
  3. España
  4. Países Bajos
  5. Alemania
  6. Malasia
  7. Suiza
  8. Francia

(Datos del 2.018, Fuente: Trademap)

Cuando se le pasa por encima a un decreto.

Guillén, quien además es profesor de áreas referidas al Comercio Exterior, Transporte Internacional y Administración Aduanera en la Universidad Humbolt, Escuela Nacional de Administración y Hacienda Pública y en el Instituto Nuevas Profesiones en Caracas, explicó su teoría en torno a que “más que difícil, exportar es complicado”. Acotó sobre la existencia de un decreto que no termina de ser asumido por los organismos públicos y que exige celeridad en el proceso de exportación.

–   ¿Cuáles son los requisitos para exportar cacao? Sabemos que es una pregunta muy compleja pero qué elementos prioritarios se deberían a tener en cuenta?

– A nivel documental podemos organizarlo de dos maneras, incluso así se maneja por el Ministerio de Comercio Exterior:

Trámites:
1.1 Régimen Legal 14: Permiso del Ministerio de Alimentación
1.2 Guía de Movilización
1.3 Certificado Fitosanitario

2. Registros Requeridos

2.1 SICA

2.2 RUNSAI

2.3 Taquilla Virtual MINPPAL

– Visto así parece muy sencillo…

– A ver, el tema de exportar no es un tema difícil, es complicado porque conlleva muchos pasos y trámites para lograr un objetivo, es engorroso. Lograr tener cada uno de los documentos antes mencionados es lo complicado. Acceder a todo lo que pide el Ministerio de Alimentación, por ejemplo, complejo.

La Ventana Única de Comercio Exterior (VUCE) es un sistema dirigido por el Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Internacional, cuyo objetivo es integrar en una sola plataforma todos los sistemas de los diferentes organismos que intervienen en los procesos de comercio exterior, a fin de que el administrado pueda hacer todas sus gestiones en un solo sitio y desde cualquier parte del país. Lamentablemente hasta los momentos esto ha sido imposible. 

– Si otros países que han hecho de su cacao una importante entrada de dinero otorgan el permiso de exportación casi que de un día para otro, ¿por qué es tan complicado obtenerlo en Venezuela? 

– Realmente es por temas burocráticos. Y ojo, no debería ser así, en la Gaceta Oficial Extraordinaria 6.222, del 1 de abril de 2016, se publica el decreto 2.292, en el que se dicta el instructivo de Simplificación de Trámites de Exportación. En este instrumento se indica que la autorización para exportar Cacao en Grano señala en el artículo 46 que el lapso para decidir sobre dicha autorización es de 3 días hábiles.

  • Es igual con los demás rubros agrícolas?
  • Sí, lamentablemente sucede igual para cualquier rubro sometido a permiso.
  • Cuáles son  los escollos más comunes que un exportador se consigue al momento no solo de sacar el cacao de puerto venezolano, sino de introducirlo en el país receptor?
  • En primer lugar el desconocimiento del mercado, no conocer las especificaciones del cacao requerido, o peor aun, conocerlas y no cumplirlas es un grave problema. Logísticamente enfrentamos actualmente el hecho de que no se tiene una frecuencia adecuada de salida de buques hacia los diferentes destinos.
  • Se habla de coimas y otros elementos de corrupción dentro del sistema aduanero venezolano, a usted desde su cargo, ¿qué le ha tocado ver? 
  • Este es un tema delicado, y es complejo poder hacer acusaciones, sin embargo, a título personal, sí he sido víctima de extorsiones por parte de funcionarios corruptos de diferentes organismos, pero en su momento se han hecho las denuncias respectivas.

Exportador vs. productor

El cacao venezolano gira en torno al drama de productores mal pagados, desasistidos por el Gobierno y que muchas veces carecen del conocimiento suficiente para llevar sus plantaciones a un máximo potencial de cultivo. Por otro lado, exportadores que ven en el grano la oportunidad de coronar un negocio en dólares, y luego otro, y otro, pero a quienes les falta el sentido de responsabilidad con su proveedor, el cacaocultor. Sin ofrecerles mayores beneficios que un precio bajo de compra, llevan a cabo lo de “cambiar cacao por espejitos y caramelos”.

Viva el Cacao ha sido un espacio de denuncia de muchos de ellos, quienes tienen que combatir con el día a día de un país donde la inflación se pierde de vista, el Estado puede ser un remedio peor que la enfermedad y encima, traders desconectados de un productor carente. Aunado a esto, la viveza criolla de algunos cultivadores que envían en el primer lote justo lo que el cliente afuera exige, pero que a partir del siguiente pedido hacen llegar desperdicios que le quitan merecimiento al mercado nacional.

El Rey por la calle del medio

Su departamento de exportación funciona a pesar de todas las trabas. Son los principales exportadores de chocolate, objetivo logrado a punta de esfuerzo y un equipo humano montado en el tema todos los días.

Desde su lugar en este ajedrez, Jorge Redmond, presidente de Chocolates El Rey, nos comparte su visión y experiencia como hombre de negocios.

  • ¿Cómo ha sido la dinámica de exportación para El Rey en los últimos tres años?
  • Para nosotros sigue mas o menos igual, es mucho mas complicado porque el Gobierno burocratiza el proceso de exportación, pero nos mantenemos dentro de los cánones. Nos gustaría exportar más pero las limitaciones nos lo impiden.
  • Para usted, ¿cuál es la causa de que en Venezuela sea tan complicado exportar y no se cumpla lo estipulado en la Gaceta?
  • Cuando Hugo Chávez llegó al poder eran cuatro los pasos que había que dar para exportar un container de chocolate. Hoy en día son 90 pasos y 19 ministerios distintos que intervienen en el proceso. Es un mecanismo que extiende innecesariamente la diligencia de exportar.
  • Más allá de las limitaciones burocráticas, ¿qué otra piedra de tranca existe?
  • La Guardia Nacional ha incrementado sensiblemente el número de alcabalas en las carreteras nacionales. Una gandola llena de cacao les llama poderosamente la atención y en muchas instancias la detienen para revisar la carga terminando a veces en un decomiso injusto.
  • ¿Cómo ha resultado la intervención del Estado en el sector cacao, sobre todo al pretender incursionar en la exportación del grano?
  • Este gobierno tiene un preocupación con todo lo que es privado, consideran que deben intervenir en todas las áreas. No se dan cuenta de que al mismo tiempo crean expectativas en gente que no tiene idea del cacao. Ahora surge una serie de intermediarios que no está en capacidad de hacerlo, y que tampoco deberían. Intentan exportar y cuando el producto llega y no cumple con los requisitos sanitarios por ejemplo, se quedan sin el pago de estas exportaciones, claro, porque resulta que lo que exportaron no cumplió con las expectativas de los compradores. En algunos puertos nacionales, por ejemplo, hay gente que está exportando cacao sin el debido registro, en el fondo todo esto se trata de un comercio en donde lo único que se espera es obtener divisas fácilmente.
  • Cuál es el precio de querer meter la viveza criolla en la exportación?
  • Un precio muy alto. Se pierden clientes. Y más allá de eso es la pérdida de reputación, lo que le cierra las puertas no solo a la empresa «viva», sino a cualquier otro futuro emprendedor que desee incursionar en el mercado de manera correcta y honesta.

Reflexiones finales

Aunque las soluciones permanentes parecieran perderse de vista, Venezuela todavía lucha por su libertad de mercados, se prepara para tiempos mejores, se crea un norte, un camino, un propósito. Para Jorge Redmond es necesario que retorne la normalidad en las exportaciones asumiendo que esto será posible con cambios estructurales. “Estamos en un país a la deriva, hay que poner orden en el sistema. El mensaje es regresar a un sistema de orden y así el país avanzará.

Por otro lado, Isaac Guillén, a quien le ha tocado ver de cerca, e incluso mantenerse firme ante tentaciones, señala exportar es posible. Motiva a quienes procuran hacerlo desde el respeto al productor, a la semilla y por supuesto, al país.

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