Por Liliana Elías

Hemos cambiado. En un abrir y cerrar de ojos descubrimos lo frágiles que somos unidos bajo un mismo sentimiento, el miedo. Aquello que pudo finalmente conectar a todo un planeta es tan pero tan pequeño que resulta invisible a los ojos, un virus tan peligroso como ínfimo llamado Covid-19. Así son las paradojas de la vida, el mundo entero a los pies de un polizonte microscópico.

Quedarse en casa es entonces la manera más eficaz de contraataque, cerrarle la puerta al invasor y esperar a que pase la peste con signos apocalípticos que en pleno siglo XXI nos sorprendió viajando desde China, el gigante de imperios y dinastías, rodeando el globo con la rapidez de las plagas bíblicas.

Permanecer quietos mientras el aire corona su victoria ante el virus es todo un reto para quienes no saben cómo hacerlo, cómo detener la marcha y simplemente ser, estar.

En Viva el Cacao conocemos los recovecos de las mentes inquietas, de los pies desesperados por caminar más allá de la cocina y el corredor. La ansiedad se hace dueña y señora de un lugar que no le pertenece: nuestro hogar, manifestándose de múltiples formas que van desde la comilona repetitiva hasta posibles discusiones e histerias colectivas. No somos nosotros en condiciones normales, es el claustro, es el confinamiento. Es nuestra libertad mutilada.

Existen mil y un amaneras de sobrellevar este tiempo de recogimiento, millones de portales y consejos en redes para aprender a estar en esta calma impuesta, pero nada funciona mejor que el chocolate para retomar la cordura…

El chocolate lo puede todo, es el Superman real, el mejor amigo en el amor y en el despecho, en la alegría y en la soledad. En esta encerrona es estratégico saberlo manejar, así que desde nuestra ventana queremos ofrecerles algunas alternativas para que el cacao y chocolate sean aliados de su salud, contrarrestando la ansiedad y proveyendo bienestar.

  • Elige el amargo: No es amargo nada, al contrario, es el que mejor revela el sabor propio y original del cacao, solo que carece de excesiva azúcar y leche. El chocolate bitter mantiene muchas de las propiedades asombrosas del cacao: es antioxidante, regula la tensión, es amigo del sistema cardiovascular, mejora el ánimo y provee de energía ya que además de teobromina, posee ciertos niveles de cafeína.
  • Hazlo en la mañana: el chocolate es fuente de nutrientes recomendables para consumir en las mañanas, de esta forma nos valemos de la energía que nos otorga a lo largo del día. Además comerlo temprano nos ayuda a prevenir de ataques de ansiedad en la noche, pues nuestro organismo genera mayores cantidades de serotonina que ayudan incluso a dormir mejor.
  • Combínalo con frutos secos: Derrite el chocolate en el microondas y agrégale porciones generosas de nueces, maní, almendras, avellanas, lo que quieras. Luego déjalo reposar en un molde improvisado (usa tu imaginación para hacerte de un envase, tapa o bandejita) y lo llevas a la nevera por un rato. Desmolda y tienes entonces un turrón casero hecho a voluntad.
  • Chocolate para los más pequeños: No temas darle a tu hijo chocolate oscuro, te sorprenderá ver su reacción. Los niños tienen papilas gustativas muy sensibles y pueden disfrutar de sabores y experiencias que los adultos hemos perdido por tantos aditivos.

  • Chocolate para compartir y jugar: Puedes incluso hacer del chocolate tu mejor distractor: conviértete en artista junto a tu hijo y derrite una barra, colócalo en moldes y agréguenle cereales, frutillas y chispas de colores. No solo tendrán algo sano para picar sino que además habrán compartido un rato juntos en familia.
  • Suéltate el moño: Aunque el tema de las cantidades es importante para mantener la línea y los límites, en estos momentos de cambios es bueno ser más permisivos y fingir un poco de demencia, más aún cuando hablamos de chocolate oscuro, pues al contener menos grasa se convierte en el aliado perfecto para estos momentos. El lema de “dos cuadritos al día” pierde toda vigencia, permítete comer con más relax, y que la fuerza del sentido común te acompañe…

De cacao también se vive

  • Nibs para toda ocasión: Los nibs son los pedacitos de cacao luego que ha sido tostado y descascarillado. Puedes conseguirlo en tiendas naturistas o especializadas en venta de chocolate. Consumir nibs es tan beneficioso o incluso mejor que el chocolate. Puedes comerlo solo o en tu cereal, incluso en las ensaladas.
  • Cascarilla de cacao: Hay quienes disfrutan de la cascarilla de cacao para hacer infusiones que bien pueden ser consumidas a lo largo del día. Pueden encontrarlas también en tiendas naturistas, locales especializados o en las redes sociales donde decenas de emprendedores las ofrecen.
  • Pasta de cacao: Si eres un duro con el tema del azúcar y la has eliminado por completo de tu organismo, puedes consumir pasta o licor de cacao, que no es otra cosa más que el cacao molido, sin un gramo de azúcar o endulzante. Puedes agregarlo a tu taza de leche, al pan, al casabe o comerlo solo “a lo mero macho”.

Al chocolate también le ayuda a ser más efectivo tu capacidad de decidir estar bien, de verle lo bueno a lo malo, de hacer de tu casa tu templo, de tu familia tus mejores amigos y de tu quietud el reposo que tanto necesitabas. Ni se te ocurra entrar en pánicos absurdos e inútiles, que el encierro conlleve al descubrimiento propio y aunque resulte extraño, disfruta de esta oportunidad única que el coronavirus nos ha dado.

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